
Abel Tesfaye, conocido como The Weeknd, creció en Scarborough, al este de Toronto, en una familia de inmigrantes etíopes. Su abuela, que lo crió en gran parte, le transmitió el amhárico como primera lengua y lo llevó regularmente a la iglesia ortodoxa etíope. Este trasfondo religioso, raramente detallado en los retratos francófonos del cantante, estructura, sin embargo, una parte significativa de su universo artístico.
Iglesia ortodoxa etíope y la infancia de The Weeknd: un legado raramente descifrado
La ortodoxia etíope no es un cristianismo más. Es una de las iglesias cristianas más antiguas del mundo, con prácticas litúrgicas, ciclos de ayuno y un calendario que le son propios. Para un niño de la diáspora etíope en Canadá, la parroquia funciona como un punto de referencia comunitario tanto como espiritual.
Abel Tesfaye asistió a los oficios, participó en las festividades religiosas y se sumergió en los cantos litúrgicos en ge’ez, la lengua sagrada de esta iglesia. Estas sonoridades y esta atmósfera impregnan, según varios análisis de fans y críticos musicales, ciertas texturas vocales y melódicas de sus primeros proyectos.
Un artículo dedicado a la religión de The Weeknd recuerda que esta dimensión ortodoxa sigue siendo el punto de partida de toda discusión sobre sus creencias, incluso si el artista se ha alejado gradualmente de ella.

¿Se define The Weeknd aún como creyente?: la distancia con la religión organizada
A medida que su carrera ha crecido, The Weeknd ha dejado de presentarse como practicante. Análisis recientes de su trayectoria espiritual describen una posición que podría resumirse así: espiritual por herencia, no religioso por elección adulta.
Esta distinción es importante. Abel Tesfaye no reniega de la ortodoxia etíope de su infancia, pero expresa desconfianza hacia las instituciones religiosas y lo que percibe como la rigidez de la religión organizada. Los datos disponibles no permiten concluir una ruptura clara o un rechazo total: se trata más bien de un deslizamiento, de una distancia progresiva.
Esta posición no es excepcional para un artista de su generación. Sin embargo, lo que distingue a The Weeknd es la forma en que esta tensión entre la fe heredada y el rechazo institucional alimenta directamente sus letras.
Simbolismo religioso en los álbumes de The Weeknd: pecado, redención, caída
La discografía de The Weeknd está atravesada por un vocabulario religioso recurrente. Desde la mixtape House of Balloons, las referencias al pecado, la tentación y una forma de condena personal estructuran las canciones. No se trata de una provocación gratuita: el marco narrativo toma prestado del registro de la caída bíblica.
Varios elementos regresan de un álbum a otro:
- La figura del pecador consciente, que describe sus excesos (drogas, relaciones destructivas) con una lucidez que recuerda la confesión religiosa.
- La imaginería de la redención, presente especialmente en las transiciones entre After Hours, Dawn FM y Hurry Up Tomorrow, donde el personaje busca una forma de salvación tras su descenso a los infiernos.
- Las referencias visuales en los clips y las actuaciones en vivo: cruces, luz y oscuridad, estética casi litúrgica de algunos decorados.
La trilogía After Hours, Dawn FM y Hurry Up Tomorrow lleva esta lógica al extremo. Dawn FM presenta un purgatorio radiofónico, un intermedio donde el alma del protagonista está en tránsito. Hurry Up Tomorrow cierra este ciclo con un tono más apacible, como si el personaje alcanzara una forma de paz interior, religiosa o no.
Este vocabulario no es decorativo. Le da a la música de The Weeknd una profundidad narrativa que muchos artistas pop contemporáneos no alcanzan, precisamente porque se nutre de una experiencia cultural concreta en lugar de clichés místicos genéricos.

Acusaciones de satanismo y reacciones de los fans: lo que revelan los debates en línea
En Reddit y otros foros, parte del público asocia la imaginería oscura de The Weeknd con el satanismo. Estas acusaciones se centran en los visuales de algunos clips, las máscaras y vendajes usados durante la promoción de After Hours, y algunos fragmentos de letras interpretados fuera de contexto.
Ninguna declaración pública de Abel Tesfaye respalda esta interpretación. Las discusiones de fans más informados recuerdan sistemáticamente que la estética oscura del cantante es una elección artística, no una profesión de fe. La confusión proviene a menudo de un desconocimiento del registro narrativo: describir el pecado no equivale a promoverlo.
Estos debates ilustran un fenómeno más amplio. Todo artista que utiliza un vocabulario religioso fuera de un marco explícitamente devocional se expone a este tipo de sobreinterpretación. The Weeknd no escapa a ello, especialmente porque su negativa a aclarar públicamente su posición espiritual deja un espacio que cada uno llena según sus propias interpretaciones.
Legado etíope e identidad cultural: más allá de la mera cuestión religiosa
Reducir la espiritualidad de The Weeknd a la pregunta “¿creyente o no?” pasa por alto lo esencial. La ortodoxia etíope, para Abel Tesfaye, es inseparable de una identidad cultural más amplia: la lengua amhárica, la cocina, los códigos familiares de la diáspora etíope en Canadá.
El cantante ha mencionado en varias ocasiones la influencia de su abuela y de esta cultura en su formación personal. El legado ortodoxo funciona como un marcador identitario tanto como espiritual. Nutre su música no como un mensaje religioso explícito, sino como un telón de fondo emocional y estético.
Esta matiz sigue estando ausente en gran medida de los retratos mediáticos francófonos, que generalmente se limitan a mencionar la confesión ortodoxa etíope sin explorar lo que significa concretamente en el recorrido artístico de The Weeknd. La religión aquí es un hilo narrativo, no una etiqueta.